LO QUE NO TE DICEN CUANDO DAS EL: " Si, acepto". Cuando me comprometí, al instante vi fuegos artificiales en mi cabeza e incluso en mi estómago (tenía mucha hambre), y nada ahora estamos aquí, en el proceso, en las presiones que siguen a decir "Sí, acepto". No caí en cuenta de todo lo que viene después. ¡Es abrumador! Claro, uno sueña con el momento, pero no con todo lo demás. Si pensabas que hay un librito mágico detrás del compromiso, pues te cuento que no lo hay. Lo que sí sé con certeza, es que debes saborear el momento lo más que puedas, realmente es único, lo sentirás incluso extreño (sí, hasta para una feminista lo es) Sí encontrarás revistas, libros, perfiles de redes sociales o artículos como este que te servirán de ayuda, o al menos eso espero. Y como siempre se habla de lo que se debe hacer después “de”, yo hoy quise escribirte de aquello que no te dicen cuando dices “sí, me quiero casar contigo”. 1. No va a ser “perfecto” Les pongo mi ejemplo....
Me considero un corazón que camina. El amor es el ingrediente principal en mi vida y el filtro con el que tomo decisiones. Como amo la moda, la naturaleza, la playa, la creación y el amor, en esta plataforma estaré hablando de esto. Gracias por estar y acompañarme en el camino.